Primavera 2011 | Sesión 4 :: Artistas invitados: Natalia Iguiñiz, Carlos Motta, Marina García Burgos y Roxana Mercado

Sesión 4 :: Forma & Concepto | Arte y Política

Primera entrega | Arte político

En la obra de nuestros cuatro artistas invitados —Natalia Iguiñiz, Rossana Mercado, Carlos Motta y Marina García Burgos— el arte es un espacio de reflexión de lo político, al mismo tiempo, que lo político se convierte en el medio mismo dentro de una multiplicidad de formas: fotografía, pintura, video-arte, instalación, performance. A su manera, todos indagan en la posibilidad que tiene el lenguaje artístico de ser mensaje en lo social. Creyentes en este poder dirigen su praxis y su experiencia alternando los idiomas: español e inglés; y las ciudades: Bogotá, Lima, Estocolmo, Nueva York.

La democracia como modelo de representatividad política se halla en el fondo de la La buena vida (2005/2008) de Carlos Motta. Título irónico si se piensa en los contextos de violencia, violación de Derechos Humanos, intervención estadounidense y ausencia de garantías constitucionales de los países donde ocurrieron las entrevistas. La buena vida es “un proyecto videográfico en episodios múltiples, compuesto por más de 400 entrevistas realizadas a peatones en las calles de doce ciudades de América Latina y documentadas en video” (Carlos Motta).  Con este monumental archivo Motta abre su Democracy cycle, donde también encontramos obras dedicadas a la inmigración y la memoria histórica. Uno de los momentos límite es Act V. Epilogue. Luis Carlos Galan dentro de Six Acts. An Experiment in Narrative Justice. Aquí el discurso de Galán actuado por Atala Bernal se encuentra con la política real: los reclamos de un grupo de jubilados en la plaza pública, escenario de la muerte del candidato Galán en 1989. La plaza vuelve a ser el lugar de la política, más todavía si hay una cámara.

Carlos Motta

 

Si no existe más allá de MR, colectivo integrado por Marina García Burgos y Ricardo Ramón, presenta la raza desde sus imbricadas relaciones con la clase en Lima. Las premisas de la obra son inquietantes, provocadoras, formulan un cambio de escenarios y personajes: la inclusión momentánea y, ciertamente, extraña de una familia serrana ricamente ataviada con trajes tradicionales sentados, posando y nunca sonriendo en galerías de arte, bares y restaurantes caros, espacios todos que se nos dice pertenecen exclusivamente a una elite que no luce como ellos. Sus indagaciones sobre la igualdad social se prolongan hasta Buenos Aires con Bodegones urbanos. En estas imágenes la pobreza extrema irrumpe en el lujo creando una coexistencia difícil. La incomodidad que generan los locos, vagos, homeless, se convierte en lo más costoso. La pregunta es a quiénes les cuesta y a quiénes no.

María García Burgos 

 

En Iguiñiz las políticas públicas se interceptan con las privadas. En la serie fotográfica Chunniqwasi / Periodo 1980-2000 encontramos casas campesinas abandonadas como producto de la violencia. Las ruinas se reactivan como la metáfora siempre posible de una nación que olvida. Aquí, las paredes, los fragmentos, son el rezago nostálgico de esa vida hogareña desaparecida, pero son también fiel testimonio de lo desechable de estas vidas: solo añoradas desde la marginalidad de sus ex-ocupantes. No hay solidaridad ni gran empatía desde la oficialidad (el Estado, los medios, la opinión pública capitalina) hacia ese abandono. Como señala la foto Chunniqwasi Paqcha la política es exterior y pasajera en estos pueblos, solo es política electoral; el indio cuenta solamente como  voto.

Desde la improbabilidad que genera la conexión Lima-Estocolmo, Mercado trabaja su proyecto Knitting ‘Their’ Absence. Un intercambio que indaga en las posibilidades emancipatorias del tejido como acto personal, artesanía, arte. Tejer es recordar para las víctimas del conflicto armado peruano, también un vehículo de autodefinición subjetiva y reconocimiento en la opinión pública. Mientras que para las suecas una manera de protestar en contra de una sociedad basada en el creciente poder de la mercancía; también un medio para recalcar la importancia del género en la ciudad. No es la primera vez que Mercado trabaja este nexo como curadora, lo hizo ya en Medium Rare. In Between Peru and Sweden, donde vemos un intercambio entre tres artistas suecas y tres peruanas que hacen arte bajo la impronta del peligro.

 

Segunda entrega | De cuerpos y relatos

En la obra de Natalia Iguiñiz el género se presenta como una de las mayores preocupaciones. La utilización del cuerpo femenino como mercancía, la maternidad como mandato social y las relaciones entre empleadas del hogar y dueñas de casa son algunas de las vetas de exploración acerca de los roles de la mujer dentro de los límites y las limitaciones de una sociedad altamente convencional y conservadora que se entrega a variadas fantasías de modernidad sin detenerse a pensar en sus contradicciones. Su último trabajo, una serie de serigrafías y fotos que documentan la vida de María Helena Moyano, una líder social asesinada por Sendero Luminoso en 1992, explora los alcances de un cuerpo desmembrado, cuyos restos son actualizados en el espacio urbano a través de los afiches. Dos grandes temas cruzan esa puesta: la interacción con los vecinos de Moyano y el mito andino del Incarri.

 

Natalia Iguíñiz

 

Solo amor trabaja la cuestión del maltrato a la mujer con una imagen poco visitada por los discursos oficiales y los medios, la de la mujer de clase alta y profesional maltratada. García Burgos logra a través de la representación de actrices, políticas y bailarinas la exposición de una situación oculta por los presupuestos de clase. Por un lado, los rostros son reconocibles en la esfera pública limeña y, por el otro, la desnudez y la simplicidad con las que son expuestas estas mujeres da cuenta de la dureza de la marca, del golpe y de la herida cuya visibilidad se convierte en imperativo fotográfico y pasa por todos los sentidos de lo corporal.

Con Stultifera Navis (Nave de locos) (2007), Rossana Mercado juega a curadora/artista, objeto/espectador, paciente/psiquiatra. Junto a las artistas —Paola Torres y Verónica Cabanillas— investiga y estira las posibilidades de todos estos lugares de enunciación y su virtual (real) esquizofrenia inherente. La locura es un espacio de reflexión y una relación entre los sujetos; experiencia personal y estado colectivo.

Petite Mort. Recollections of a Queer Public plantea la necesidad de archivar prácticas en proceso de desaparición  como resultado de políticas de higienización del espacio urbano. Un espacio que antes admitía, desde sus pliegues y oscuridades, prácticas sexuales de toda índole pero que, sobre todo, servía de escenografía sexual y amorosa de comunidades históricamente marginadas a partir una supuesta inadecuación de las relaciones sexo/género. Hoy, con la oficialización y la legalización de uniones queer, somos testigos de la pérdida de esas otras actividades y espacios que dotaban de sentidos la experiencia gay.

Olga Rodríguez y Guido Herzovich

Más sobre los artistas:

http://www.carlosmotta.com/index.html

http://rmercado.posterous.com

http://www.nataliaiguiniz.nom.pe/

http://www.marinagarciaburgos.com/

Author
Crítica Latinoamericana
Crítica Latinoamericana

Crítica Latinoamericana es un colectivo de investigación e intervención críticas que crea espacios -reales, virtuales, imaginarios, sociales, comunitarios, textuales, etc.- para activar la reflexión acerca de los problemas de la cultura latinoamericana. Desde 2009 ha organizado actividades de muy diverso tipo: encuentros temáticos con invitados, grupos de discusión, entrevistas públicas, ciclos de cine, etc. En septiembre de 2012 lanzó su plataforma online, CríticaLatinoamericana.com.