El odio en el origen (Profetas del odio, de Gonzalo Portocarrero)

En su libro “Profetas del odio. Raíces culturales y líderes de Sendero Luminoso ”, Gonzalo Portocarrero intenta dar un diagnóstico de los orígenes más profundos del conflicto armado en el Perú. Para ello se remonta en la historia colonial indagando los factores nocivos que perviven en la estructura de la sociedad peruana. Su análisis es enriquecido al valerse del contraste de distintas teorías (psicoanalítica, post-colonial, post-marxista, etc.) y de fuentes primarias de carácter diverso (entrevistas, dibujos y pinturas, una obra de teatro y un video, etc.). Recorriendo todos los capítulos está la pregunta por los motivos que permitieron el auge de Sendero Luminoso y de su líder, Abimael Guzmán.

El más importante de los motivos destacados es la polaridad de la sociedad peruana, desde sus inicios. La división entre “siervos” y “amos” recorre la historia nacional y fomenta el odio y el resentimiento. En esta relación, ambas partes deben comprometerse a cumplir su papel: el siervo, al margen de sus circunstancias, interioriza su papel de siervo. La evangelización contribuyó a colonizar el imaginario del siervo indígena, presentándole una vida de sufrimiento y abnegación como el único camino posible hacia la salvación en el otro mundo. Las imágenes de los Cristos sufrientes son evocativas de este mandato y están abrumadoramente presentes en las iglesias de la sierra peruana.

Como los letrados indigenistas, SL incorpora una imagen “miserabilista” del siervo indígena, que lo infantiliza, anulándole toda agencia. La estructura jerárquica de SL, patentemente vertical, corresponde a una élite de letrados y a una “masa”, que es, al fin y al cabo, la única que arriesga su vida en la lucha armada. El líder máximo es el Mesías y profeta, Abimael Guzmán, quien logró convencer a campesinos e intelectuales y políticos de izquierda de seguirlo pues era el único que poseía la Verdad y se atrevía a ser consecuente con el discurso de la revolución.

Portocarrero es enfático sobre el papel central de Abimael Guzmán para iniciar la lucha armada pues sin él, declara, los conflictos sociales existentes habrían encontrado un cause pacífico. De hecho, el objeto máximo del conflicto, la semi-feudalidad de la hacienda peruana, era prácticamente inexistente en 1980. De esta forma, el odio y la violencia invocado por Guzmán se redirigió contra campesinos de otras comunidades, el Estado y las Fuerzas Armadas, iniciando así una guerra civil absurda que solo sirvió para enaltecer los delirios de grandeza del propio Guzmán, como sigue afirmando el autor.

Ni Guzmán ni otros miembros de Sendero, como Elena Iparraguirre asumen ninguna responsabilidad, dice Portocarrero. La entrevista a esta última así como a Víctor Zavala, dirigente y autor del “Teatro campesino” son para mi lo más interesante del libro. Portocarrero se aproxima al género de la “entrevista” intentando dejar atrás el papel de juez y aunque esto le es muy difícil (“¿Dormirán tranquilos?” Se pregunta insistentemente) creo que se juzga y critica en la medida adecuada, evitando una supuesta neutralidad que es indeseable al tratar el tema de la violencia política. Así, se describe el ambiente de las entrevistas (el espacio que se utilizó, la comida del almuerzo), los ademanes y carácter del entrevistado (dejando atrás los estereotipos) y las sensaciones del propio entrevistador. Portocarrero, en un gesto que debería ser imitado por todo investigador, no oculta su posición y su propia experiencia como características determinantes para su análisis. Esta es no solo una postura honesta sino también productiva que beneficia su investigación en todo sentido.

Sin embargo, Portocarrero tiene la manía de la sobre interpretación. Su aguda capacidad de análisis es puesta a trabajar al máximo a veces de forma contraproducente. Sus puntos de vista sobre los dibujos elaborados por senderistas encarcelados son muy interesantes pero rayan contra el simple y más aburrido sentido común (los pequeños pies de los militantes no son necesariamente indicativos de “incredulidad” y el supuesto “librero” vacío – más bien una cama camarote- no es necesariamente un ejemplo de la poca consideración del Partido por el desarrollo cultural de sus seguidores). Solo se me ocurre que todas estás minuciosas explicaciones tiene como objetivo brindar un discurso redondo, sin fisuras; empresa saboteada por la falta de orden del libro.

Con todo, “Profetas del odio” es un libro recomendable. Nunca antes, según mi conocimiento, se ha publicado un libro que analice el fenómeno de Sendero Luminoso a partir de fuentes tan diversas y con intenciones tan abarcadoras. El siguiente paso, me parece, es llevar este debate fuera de los libros y con los actores reales del conflicto.

La presentación del libro se dio en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú el 28 de junio de 2012. Los panelistas fueron el ex comisionado de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Rolando Ames, el analista Félix Reátegui y la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de los Derechos Humanos, Rocío Silva Satisteban. Las ponencias fueron interrumpidas por el abogado de Abimael Guzmán, Alfredo Crespo, quien acusó a Portocarrero de “lacayo del imperialismo” y junto con partidarios del Movadef (Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales) procedieron a cantar arengas a favor de Guzmán. La irrupción del Movadef fue agresiva e irrespetuosa; sin embargo, creo que la reacción lenta e incomoda de los panelistas y del autor del libro, significó una oportunidad perdida para el debate con una posición que, nos guste o no, existe. De hecho, el argumento de Crespo a favor de la reconciliación a través del “borrón y cuenta nueva” cuenta con más popularidad de la que, supongo, se sospecha.

Author
Mariana Melo-Vega
Mariana Melo-Vega

(Perú) es Phd Candidate y Teaching Fellow en el Departamento de Spanish and Portuguese de la Universidad de Yale. Ha sido editora de la revista de literatura Casa de citas y ha colaborado con la revista de cine Godard. Le interesa la representación de la raza y la violencia en la literatura y el cine latinoamericano, así como en la cultura popular. Prepara una tesis sobre la violencia política en el Perú.